En la reciente visita realizada a la Comunidad Purísimo Corazón de María, tuve oportunidad de recorrer la población que lleva en el nombre de sus calle, el reconocimiento del pueblo hacia algunos de los agentes pastorales religiosos que han pasado por dicho lugar.  Un lindo gesto que pone en nombres concretos el paso de la historia que realiza con las personas. 

 

Te invito a contemplarlo en estas  imagenes que recuerdan a algunas de nuestras hermanas que sirvieron por años en Fresia y sus alrededores.